¡Hola chic@s!
Ya sé que llevo mucho sin escribir, pero he estado demasiado ocupada, porque he tenido exámenes finales, trabajos y liada en escribir un libro que poco a poco está tomando forma.
También sé que prometí escribir dos veces por semana y me sabe muy mal haberos dejado a un lado, pero ya me he ido organizando mejor y al menos una vez por semana hare una nueva entrada.
Hoy os voy a escribir una reseña sobre un libro que me ha hecho sentir mucho.
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Sipnosis:
Blanca, una joven insegura e introvertida, espera en una estación de tren a Carlos, un prometedor estudiante de Arquitectura que desde la muerte de sus padres se ha sumido en un peligroso abismo. Malhumorada y escéptica, aguarda a que él llegue, convencida de que el plan que ha trazado su madre para ayudar a ese chico no va a servir de nada. Pero lo que Blanca no se imagina es que nada será igual a partir de ese caluroso día de septiembre; el apuesto e intrigante joven conseguirá despertar en ella unas contradictorias sensaciones para las que no está preparada.
Y, a pesar de que en un principio parecen detestarse, una canción de amor hará que todo cambie en su vida.
Opinión personal:
Para empezar he de decir que La canción número 7 es una novela de amor donde además hay una superación personal por parte de los dos personajes.
Es una historia que des del principio te metes de lleno y te sientes a gusto leyéndola ya que la historia te llega al corazón, o al menos en mi caso.
Carlos y Blanca son los personajes principales.
Carlos es un estudiante de Arquitectura, pero dejo de estudiar la carrera ya que sus padres murieron en un trágico accidente de tráfico, cuando esto ocurrió se fue a vivir con su abuela, pero él no era feliz, se sentía perdido y tuvo se adentró en el mundo de las drogas. Su abuela que sufre del corazón, lo mando a vivir con una familia que era amiga de su madre en un pueblo llamado Montegris, al principio no le gusta para nada la idea, pero poco a poco, ve que hay un cierto encanto, conoce a verdaderos amigos, toca en un grupo de música y sobre todo, se enamora.
Blanca es una estudiante de periodismo, tiene problemas y fantasmas que le siguen ya que había sufrido una depresión por culpa de un antiguo percance, pero poco a poco se fue superando y es cuando Carlos se va a vivir a su casa, a ella la idea no le gusta mucho porque tiene miedo de enamorarse y que descubra a sus fantasmas, pero el amor es así de caprichoso que al final lo inevitable acaba sucediendo.
A los protagonistas les une una canción bajo la luna y es por eso que se darán cuenta de que sus sentimientos y universos no son tan diferentes.
La historia está contada de manera sencilla y que podemos seguir el hilo perfectamente, al ser tan sencilla es una lectura que se hace amena.
El libro contiene 13 capítulos y estos van cambiando de narrador. La historia está narrada en tercera persona y se alterna entre Carlos y Blanca enseñándonos su punto de vista.
Lo que ha querido hacer la autora es que los lectores formemos parte de la historia, y es así, al menos yo, me he sentido muy identificada con ellos ya que los hace parecer reales.
Mientras leía no podía parar de hacerlo ya que estaba totalmente atrapada en la historia, había momentos donde el corazón de la protagonista iba muy rápido y el mío a su vez también, no sé, pocos libros puedo decir que me han hecho sentir cosas tan reales, como por ejemplo ponerme a llorar (si lo reconozco soy muy sensible, pero que le vamos hacer un buen libro es un buen libro), es un libro con el que he reído, como ya he dicho antes he llorado y me ha hecho sentir mariposas en mi estómago por eso se le llama tener pasión a la lectura.
El final es precioso ya que había cosas que no me las esperaba y por eso me encantaría que hubiera una segunda parte.
Para finalizar diré que es una historia de esas que te dejan atrapada, enganchada y te hace vibrar como si estuvieras dentro de la propia novela.
Así que yo digo, que a la gente que le guste leer, que lea La canción número 7, por que vale mucho la pena.
Mi valoración es un 4,8 / 5.
¡Espero que os vaya bien la semana y nos leemos en otra entrada!
