Si tuviera que resumir el 2024 en una palabra, sería aprendizaje. Fue mi primer año completo como madre, un viaje lleno de primeras veces: las primeras palabras de mi hijo, sus primeros pasos, sus primeros intentos de explorar el mundo a su manera. Cada momento fue mágico.
Como escritora, aprender a encontrar espacio para mí misma fue un desafío. Hubo días en los que me sentí frustrada por no avanzar tanto como quería, pero también aprendí a ser más amable conmigo misma. Descubrí que no importa cuánto tiempo dediques a escribir; lo importante es no dejar de intentarlo.
Uno de los momentos más significativos del año fue darme cuenta de que la maternidad no me aleja de mis sueños, sino que me inspira. Escribir la novela que saldrá este 2025, me enseñó que el amor, la paciencia y la creatividad se multiplican cuando menos lo esperas.
Si algo me dejó este año, es que la escritura y la maternidad no tienen que competir entre sí. Se pueden complementar de formas hermosas, incluso en medio de un caos que me encanta.
¿Y tú? ¿Qué te enseñó el 2024? Me encantaría leerte en los comentarios.
