Desde que comencé a escribir Navidad’25, no imaginé que este proyecto se convertiría en algo tan grande y especial para mí. La historia de Julieta y Martín, dos almas que, a través de cartas, intentarán superar las barreras entre pueblos rivales, ha sido mucho más que una simple novela. Es un viaje de descubrimiento, un reto creativo que ha sido parte de mi vida, y que sigue creciendo, como un sueño que se convierte en realidad con cada palabra escrita.
Si bien en mi día a día soy mamá de un pequeño que me mantiene ocupada y entretenida, la escritura ha sido siempre una vía de escape y necesidad. La maternidad, que me ha enseñado tanto sobre paciencia y amor, ha añadido una capa de profundidad a mi proceso creativo, haciendo que cada capítulo se sienta más cercano y personal. Es fascinante cómo las ideas se entrelazan con mi experiencia cotidiana, desde los momentos de calma hasta los de caos.
Este proyecto no solo ha sido un desafío literario, sino también una forma de conectar con otros escritores y mamás como yo. Sé que muchos enfrentamos dificultades similares al intentar equilibrar nuestras pasiones con nuestras responsabilidades. Pero eso es precisamente lo que hace que el viaje sea aún más valioso: el crecimiento constante, tanto en lo personal como en lo profesional.
Hoy, mientras avanzamos en la recta final de Navidad’25, me siento más motivada que nunca. Cada capítulo escrito me acerca un poco más a mi sueño de ver esta historia publicada, y me llena de gratitud pensar en todos los que han sido parte de este viaje.
Gracias por acompañarme en este proceso. Este es solo el comienzo, y estoy emocionada de compartir más con ustedes en los próximos meses.
¡Felices lecturas y felices días!