Cuando cojo un libro siento que tengo todo su mundo en mis manos.
Me imagino como son sus paisajes, los personajes e incluso lo que sienten.
La piel se me eriza cuando sienten amor, lloro con alguno de ellos y también disfruto cuando ellos son felices.
Me he enamorado de tantos personajes que he perdido la cuenta, pero también he odiado a otros tantos.
He viajado por muchos lugares y también me he imaginado nuevos mundos.
También he de decir, que cuando vuelvo a releer un libro, puedo imaginarme un nuevo mundo o personajes distintos, descubro nuevos detalles que no me había dado cuenta.
Todo cambia, depende la persona y también del momento.